• No está de más hacerse una pedicura antes de la boda. No sólo por motivos estéticos, sino sobre todo para evitar esos dolores de pies que le pueden arruinar la fiesta.
• Utilizar un dentífrico blanqueador durante el mes anterior a la boda o un tratamiento blanqueador con un odontólogo mejorara el aspecto de la sonrisa.
• Cualquier depilación, especialmente de cejas o vello facial, debe hacerse al menos dos días antes de la boda para evitar la inflamación o peor el ponerte roja.
• Si tu boda cae en uno de esos días muy femeninos, unos 15 de la fecha anda a ver a tu ginecólogo y plantéale el problema, esto es muy común y con un medicamento se puede adelantar la menstruación; así ese día te liberas de la preocupación además de la hinchazón y el dolor que no es poco.
• La máscara de pestañas, resistente al agua. No por el miedo a chaparrones, sino a las lágrimas, que aún siendo de alegría, no tienen por qué destrozar el maquillaje de los ojos.
• Las bases de maquillaje de larga duración son idóneas para soportar el roce de muchos besos, saludos y abrazos, y aguantan más que las fórmulas tradicionales.
• Los productos antibrillo no sólo son idóneos para las novias, sino también para controlar los que se pueden producir en la frente y nariz de los novios.